[Imprimir] [Cerrar_Ventana]


ERRORES A EVITAR EN LA CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DE LA OBESIDAD MÓRBIDA

CARBAJO CABALLERO, M. A.
Jefe de Servicio de Cirugía General y Digestiva Director del Centro de Excelencia para el Tratamiento de la Obesidad Hospital Campo Grande (Valladolid)

Carbajo Caballero, M. A. Errores a evitar en la cirugía laparoscópica de la obesidad mórbida. Seclaendosurgery.com (en línea) 2006, nº 16. Disponible en Internet.
http://www.seclaendosurgery.com/seclan16/articulos/art02.htm
ISSN: 1698-4412

RESUMEN

El autor es un cirujano con una gran experiencia en cirugía bariátrica laparoscópica, que repasa los principales conceptos relacionados con la ética y la conducta a seguir en estos pacientes tan complejos.

INTRODUCCIÓN

¿Cuál es la misión de la Medicina Bariátrica?

La Medicina Bariátrica tiene como objetivos:

  • Curar o mejorar sustancialmente las comorbilidades derivadas de la obesidad
  • Evitar la muerte prematura del paciente
  • Detener a largo plazo la cadena imparable de efectos devastadores de la obesidad sobre la salud
  • Reintegrar al paciente a la vida social activa

Los médicos bariátricos estamos sometidos a errores derivados de complejos problemas éticos:

  1. Errores debidos a la fragilidad e incertidumbre de los conocimientos
  2. Errores propios de las dificultades específicas de nuestra práctica
  3. Errores derivados del aprendizaje Por todo esto es necesaria la formación y la dedicación “de por vida” a este tipo de actividad, que implica a pacientes de la máxima complejidad.

ERRORES DERIVADOS DE ASUMIR UN ELEVADO NUMERO DE RIESGOS

  1. Por no ser conscientes de la gravedad de la enfermedad:

    • Imposibilidad de conocer el resultado final
    • Incomprensión del status médico hospitalario
    • Optimismo quirúrgico desmedido • Inexistencia de soluciones ideales

  2. Por no saber captar las “expectativas desmedidas” del paciente:

    • Pacientes no convencidos
    • Pacientes desordenados
    • Pacientes a la defensiva (“fat shell”)
    • Pacientes manipuladores 3. Por falta de experiencia en la intuición del riesgo o peligro de posibles complicaciones graves o mortales

ERRORES DEPENDIENTES DE NUESTRA RELACIÓN CON LOS PACIENTES

Cuando nos relacionamos con el paciente es preciso saber escucharle y comunicarle la verdad. El tratamiento de la verdad exige una amplia comunicación con total disponibilidad, olvidándonos del reloj y proporcionando seguridad, calidad y sinceridad en la transmisión de los conocimientos. Todo esto se consigue, en gran medida, con experiencia.

La obesidad es una enfermedad grave, crónica, irreversible e incurable. Esto es lo primero que debe entender el paciente. El planteamiento que se hace al paciente afecta a nuestra relación con él y con sus familiares, y hay muchos problemas que no están resueltos en esta relación múltiple:

  • ¿Hasta dónde extendemos el grado de información?
  • ¿Hasta dónde nos implicamos en la comprensión del grupo familiar?
  • ¿Hasta dónde estamos “personalmente” presentes en cada momento de la evolución del proceso médico?
  • ¿Hasta dónde debe alcanzar nuestra responsabilidad en el “contrato” suscrito con el paciente y el grupo familiar?
  • ¿Cuál debe ser el coste material de ese tipo de relación médico-paciente?

Además en este tipo de cirugía existe la posibilidad de complicaciones graves e incluso de muerte del paciente en el postoperatorio, y esto también puede ser una fuente de error. Debemos plantearnos la valoración, desde el punto de vista ético, de la relación entre agresividad quirúrgica, resultados clínicos y morbimortalidad: a mayor agresividad, mejores resultados previsibles pero también mayor morbimortalidad. El aprendizaje de la técnica quirúrgica es relativamente “cuantificable”, pero la experiencia en el manejo de las complicaciones no puede medirse. Una complicación mal diagnosticada (primer error) o mal enfocada en su resolución (segundo error) nos enfrenta de forma inmediata con la realidad de la muerte. Aquí radica el núcleo central de todo tipo de conflicto ético.

¿CÓMO EVITAR ERRORES CONCEPTUALES EN EL TRATAMIENTO QUIRÚRGICO DE LA OBESIDAD?

Diversas organizaciones internacionales han expresado su preocupación por el tema que planteamos mediante la publicación de líneas guía para ayudarnos a afrontar la cuestión ética con estos pacientes:

  • The National Institute of Consensus Development Pannel (N.I.H.). Ann Intern 1991; 115:956-961.
  • The Cancun IFSO Statement on Bariatric Surgeon Qualifications. Obes Surg 1998;8:86.
  • Rationale for the Surgical Treatment of Morbid Obesity. ASBS, 1998.
  • Obesity Surgery. Evidence-based Guidelines of the European Association for Endoscopic Surgery (EAES). Junio 2004.

Guía práctica para la Cirugía de la Obesidad (Recomendaciones y Propuestas)

  • Introducción
  • La Obesidad mórbida un grave problema sanitario.
  • Tratamiento médico – Bases para el tratamiento quirúrgico.
  • Selección de pacientes. – Recomendaciones para la cirugía bariátrica.
  • Plan de evaluación y seguimiento.
  • Riesgos del tratamiento quirúrgico.
  • Técnicas quirúrgicas.
  • Resultados.
  • Recomendaciones del IFSO sobre el ejercicio de la cirugía bariátrica.
  • Grados de prevalencia y factor demanda.
  • Propuesta para la atención y tratamiento de los enfermos obesos.
  • Conclusión.

El paciente bariátrico debe someterse a una evaluación multidisciplinar. Antes de decidirse una cirugía bariátrica, el paciente debe ser evaluado por el cirujano, el anestesiólogo y un experto en nutrición y dietética. También deberán consultarse otros especialistas en función de las comorbilidades del paciente. El cirujano debe ver al paciente al menos dos veces antes de la decisión quirúrgica, y es deseable que el intervalo entre la primera consulta y la intervención sea de varias semanas. Algunos pacientes requieren una evaluación psicológica también. La fisioterapia respiratoria debe iniciarse preoperatoriamente.

En cuanto a la selección de los pacientes, la cirugía debe considerarse en pacientes adultos o adolescentes con BMI documentado mayor o igual a 35 y comorbilidades, o BMI mayor de 40. Los pacientes deben comprender perfectamente el procedimiento y sus implicaciones, deben estar motivados y deben estar de acuerdo con el cuidado postoperatorio y estar libres de contraindicaciones generales.

Algunos pacientes con patología psiquiátrica que invalida el consentimiento informado y que imposibilita la cooperación con el seguimiento pueden ser excluidos. La decisión quirúrgica requiere una evaluación del riesgo – beneficio personalizada para cada caso. La obesidad central (forma de manzana) es un factor de riesgo importante para complicaciones mayores. Y hay que tener en cuenta el síndrome de estadio final (“end stage obesity syndrom”).

En cuanto a la elección del procedimiento quirúrgico, los cuatro grandes tipos de intervención son:

  • Banda gástrica
  • Gastroplastia vertical anillada
  • Bypass gástrico
  • Cruce duodenal

Todos ellos son eficaces en el tratamiento de la obesidad mórbida. Todos deben ser explicados al paciente, así como la pérdida de peso esperable con cada uno de ellos, los riesgos y complicaciones asociados a cada uno de ellos y la incidencia de reintervención esperable en cada caso. La elección de uno u otro procedimiento debe ser adecuada al BMI del paciente, al riesgo perioperatorio, a la situación metabólica y presencia de comorbilidades y a la preferencia del paciente, así como a la experiencia del cirujano. Es indispensable tener en cuenta las consecuencias fisiopatológicas de los procedimientos malabsortivos y restrictivos a la hora de recomendar una técnica u otra.

FORMACION Y ACREDITACIÓN

Cualquier cirujano que realice cirugía de la obesidad debe contar con un entrenamiento técnico adecuado, con formación adicional en este tipo de técnicas. Ser experto en cirugía laparoscópica es insuficiente para comenzar un programa de cirugía bariátrica porque la cirugía laparoscópica bariátrica requiere gran experiencia en laparoscopia y además entrenamiento específico en cirugía bariátrica.

De acuerdo con la IFSO, la cirugía bariátrica debe aprenderse con un cirujano experimentado, definiendo como tal “uno” que haya realizado al menos 200 procedimientos bariátricos y tenga al menos 5 años de experiencia. Además este tipo de intervenciones debe realizarse en un entorno adecuado con recursos multidisciplinarios.

VALORACIÓN DEL RIESGO DEL TRATAMIENTO QUIRÚRGICO

La valoración del riesgo en cirugía bariátrica implica tener en cuenta las posibles complicaciones quirúrgicas, perioperatorias y a largo plazo. El “tratamiento ideal” supone menos de un 1% de mortalidad, menos de un 10% de morbilidad y menos de un 2% de reintervenciones al año.

Los cirujanos deben ser conscientes de que las complicaciones postoperatorias pueden tener presentaciones atípicas en los pacientes obesos, y de que la detección precoz y el tratamiento precoz son fundamentales para prevenir complicaciones muy graves.

Existe evidencia de que el abordaje laparoscópico tiene ventajas para el paciente en todos los procedimientos de cirugía de la obesidad mórbida. Además los datos preliminares de la cirugía asistida con robot apuntan a que mejoran tanto los resultados de la cirugía como su realización por parte del cirujano. Para que el abordaje laparoscópico no pierda sus ventajas es preciso que:

  • La técnica laparoscópica se domine como la abierta o mejor
  • El tiempo quirúrgico se sitúe en torno a las dos horas
  • Se reduzca el tiempo de hospitalización


CARACTERÍSTICAS DE LA “CIRUGÍA BARIÁTRICA IDEAL”

  1. Que sea segura.
  2. Que produzca la mayor pérdida de peso posible.
  3. Que sea fácilmente realizable.
  4. Que su tiempo operatorio sea corto.
  5. Que mantenga una mínima estancia hospitalaria.
  6. Que no exista pérdida de sangre valorable.
  7. Que no tenga necesidad de estancia en UCI.
  8. Que no exista dolor postoperatorio.
  9. Que produzca una buena satisfacción para el paciente.
  10. Que sea fácilmente reversible o revisada por laparoscopia.
  11. Que cambie los hábitos de comida y preferencias.
  12. Que no curse con nauseas y vómitos habituales.
  13. Que produzca escasas o nulas adherencias o hernias postoperatorias.
  14. Que actúe con escaso impacto en la función cardiaca y pulmonar.
  15. Que posea un bajo índice de fallos.
  16. Que sea de bajo costo.
  17. Que actúe con un rápido tiempo de recuperación.
  18. Que mantenga una temprana incorporación al entorno laboral.
  19. Que tenga un bajo riesgo de embolia pulmonar.
  20. Que mantenga la pérdida de peso de forma prolongada.
  21. Que tenga un bajo riesgo de úlceras.
  22. Que la mala absorción sea fácilmente manejable.
  23. Que no necesite material protésico extraño.
  24. Que sus resultados sean fácilmente verificables.
  25. Que el procedimiento sea realizado por un cirujano bariátrico experimentado.
  26. Que se realice dentro de un programa de educación y seguimiento alimentario.

CUIDADO POSTOPERATORIO A LARGO PLAZO

Se necesita un cuidado postoperatorio multidisciplinar a largo plazo. Los pacientes deben ser revisados de tres a ocho veces durante el primer año de postoperatorio, de una a cuatro veces durante el segundo año y una o dos veces al año desde el tercero. La obesidad es una enfermedad crónica que requiere un modelo continuado de tratamiento y cuidados.

“WEIGHT REDUCTION MAY BE LIFE SAVING FOR PATIENTS WITH EXTREME OBESITY... BUT THE SURGERY IS THE ONLY SOLUTION UNFORTUNATELY BOTH FOR THE PATIENT AND THE SURGEON WHO ACCEPT FOR LIFE THEIR COMPLEX TREATMENT”

MA Carbajo Caballero, Septiembre 2005