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ANEURISMECTOMIA DE LA ARTERIA ESPLÉNICA CON TÉCNICA MIXTA LAPAROSCÓPICA Y ROBÓTICA: NUESTRA EXPERIENCIA PRELIMINAR Y REVISIÓN DE LA LITERATURA
ANTICO, A., VESCE, G., IOB, G. PARINI, U.
Dirección: U.O. Chirurgia Vascolare ed Angiologia. Ospedale Regionale della Valle d’Aosta
Viale Ginevra, 3 11100 Aosta. Email: antico.antonio@uslaosta.com
Antico, A.; Vesce, G.; Iob G.; Parini, U. Aneurismectomia de la arteria esplénica con técnica mixta laparoscópica y robótica: Nuestra experiencia preliminar y revisión de la literatura. Seclaendosurgery.com (en línea) 2006, nº 15. Disponible en Internet.
http://www.seclaendosurgery.com/seclan15/articulos/art01.htm
ISSN: 1698-4412
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RESUMEN
Objetivos. Valorar la realización técnica y la eficacia del abordaje combinado laparoscópico-robótico (CLRT) en el tratamiento de los aneurismas de la arteria esplénica (SAAs).
Material & Método. Las dimensiones de los SAAs eran 2,5 and 3 cm, y fueron hallazgos incidentales en CT abdominal. Ninguno de ellos era tratable con técnica endovascular debido a la tortuosidad de la arteria esplénica proximal.
Resultados. Una ecografía-Doppler postoperatoria de control demostró la integridad de la arteria esplénica y el aspecto normal del bazo en ambos casos (100%). La movilización y el reinicio de alimentación oral comenzaron en el primer día del postoperatorio. En todos los casos el dolor postoperatorio se controló con niveles intermedios de analgesia. El tiempo medio de hospitalización fue de 5 días sin complicaciones. El seguimiento se llevó a cabo con ecografía-Doppler color a los 3, 6 y 12 meses del procedimiento; los buenos resultados se confirmaron en los dos casos (100%). Conclusiones. Los autores consideran que, en casos seleccionados de SAAs, existen beneficios en la CLRT. A las ventajas de la laparoscopia, el robot añade la magnificación de las estructuras anatómicas y la precisión de los gestos quirúrgicos, beneficios que permiten llevar a cabo anastomosis vasculares de estructuras de pequeñas dimensiones, como las de la arteria esplénica.
Palabras clave: arteria esplénica, aneurisma, laparoscopia, robot.
INTRODUCCIÓN
El tratamiento quirúrgico de los aneurismas de la arteria esplénica (SAAs) consiste tradicionalmente en una laparotomía con resección del aneurisma y posiblemente una esplenectomía. Se presenta una revisión de la literatura y nuestra experiencia inicial con dos casos de SAAs tratados con técnica combinada laparoscópica y robótica (CLRT).
MATERIAL Y MÉTODO
Las dimensiones de los SAAs estaban entre 2,5 y 3 cm, y fueron hallazgos incidentales durante un CT abdominal (Foto n. 1).
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Foto 1. Imagen de CT scan con reconstrucción 3D.
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Foto 2. Imagen angiográfica.
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Ninguno de los SAAs era tratable mediante abordaje endovascular debido a lo tortuosa que era la arteria esplénica proximal (Foto n. 2).
Descripción del procedimiento. Los pacientes se colocaron en posición de 45º de semidecúbito derecho (lado derecho hacia abajo). Se utilizaron cuatro trócares en ambos casos, uno de 12 mm y una combinación de trócares de 5 y 10 mm. Se utilizó un laparoscopio de 10 mm y 30 grados (Foto n. 3).
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Foto 3 . Posición de los trócares.
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En ambos pacientes el ligamento gastrocólico se seccionó utilizando Ultracision, accediendo así al hilio esplénico. Se visualizó la arteria esplénica. Para obtener una vision más amplia de la misma, se traccionó del estómago. La arteria esplénica fue disecada proximal y distalmente a los extremos del aneurisma. La exclusion de este se llevó a cabo mediante clips laparoscópicos en cada extremo. El aneurisma entonces fue totalmente disecado para buscar una rama arterial colateral y se extrajo en una bolsa de nylon impermeable (Foto n. 4).
A continuación, la arteria esplénica proximal y distal se preparó para la anastomosis. Esta se llevó a cabo con ayuda del robot Da Vinci (Foto n. 5). Se dejó un drenaje cerca de la anastomosis.
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Foto 5 . Posición del robot.
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RESULTADOS
La ecografía-Doppler color postoperatoria demostró la viabilidad de la arteria esplénica y el aspecto normal del bazo en ambos casos (100%). La movilización y el reinicio de la alimentación oral se produjeron en el primer día del postoperatorio. En ambos casos el dolor postoperatorio pudo controlarse con analgesia de grado intermedio. El tiempo medio de hospitalización fue de 5 días sin complicaciones. El seguimiento se llevó a cabo mediante ecografía-Doppler a los 3, 6 y 12 meses del procedimiento y después una vez al año. Los buenos resultados se han confirmado en ambos casos (100%).
DISCUSIÓN
Los aneurismas de las arterias viscerales más comunes son los de la arteria esplénica (60%). Se descubren en raras ocasiones (1,6-10,6%), pero tienen un riesgo de mortalidad del 36% en caso de ruptura (2% de los casos). Las opciones terapéuticas son: cirugía abierta clásica, cirugía laparoscópica o tratamiento endovascular. Se han establecido criterios clínicos y anatómicos para indicar el tratamiento de forma programada o urgente. En el primer grupo: mujeres jóvenes fértiles, aneurismas con diámetro ≥2 cm o en rápido crecimiento; en el segundo grupo: casos sintomáticos con dolor abdominal, inestabilidad hemodinámica o shock.
El tratamiento de los SAAs todavía es controvertido. La reparación laparoscópica parece ser una técnica optima y útil para los aneurismas que protruyen del páncreas y está ganando interés porque la recuperación clínica es rápida con poca morbilidad y ventajas económicas y cosméticas. La embolización transcatéter también ofrece un control temporal de la hemorragia en la urgencia y permite diferir la cirugía definitiva. Las intervenciones endovasculares como la embolización percutánea han ganado popularidad recientemente: ofrecen una alternativa segura o un tratamiento adyuvante a la cirugía tradicional (3). Chiesa et al. creen que el tratamiento quirúrgico agresivo está justificado, incluso en presencia de aneurismas arteriales viscerales asintomáticos, debido a la baja incidencia de morbimortalidad; para estos autores el tratamiento endovascular debe reservarse para casos seleccionados (1). Lagana et al., en cambio, consideran que el tratamiento endovascular es factible en casi todos los SAAs; asegura buenos resultados inmediatos y a largo plazo y sin duda tiene ventajas en relación con el tratamiento quirúrgico. Además es menos invasivo y permite preservar la función esplénica (4). En la presente revisión de la literatura, hasta la fecha, no hemos identificado casos de SAAs tratados con técnica combinada laparoscópica y robótica (CLRT).
CONCLUSIONES
Tras su experiencia inicial, los autores consideran que en casos de aneurismas de la arteria esplénica seleccionados hay beneficios en la utilización de la técnica combinada laparoscópica y robótica (CLRT). A las ventajas de la laparoscopia, el robot añade la magnificación de las estructuras anatómicas y la precisión del gesto quirúrgico, beneficios que permiten realizar anastomosis vasculares de estructuras de pequeñas dimensiones como la arteria esplénica. Asegura buenos resultados a corto y a largo plazo, y sin duda presenta ventajas en comparación con el tratamiento quirúrgico clásico, ya que es menos invasivo y permite preservar la función esplénica.
BIBLIOGRAFÍA
- Chiesa R. et al. Visceral artery aneurysms. Ann Vasc Surg. 2005 Jan;19(1):42-48.
- Reardon PR. et al. Laparoscopic resection of splenic artery aneurysms. Surg Endosc. 2005 Apr;19(4):488-93. Epub 2005 Feb 3.
- Nincheri Kunz M. et al. Management of true splenic artery aneurysms. Two case reports and review of the literature. Minerva Chir. 2003 Apr;58(2):247-256.
- Lagana D. et al. Endovascular treatment of splenic artery aneurysms. Radiol Med (Torino) 2005 Jul-Aug;110(1-2):77-87.
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