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Laparoscopic versus open appendectomy: a prospective randomized double-blind study. Katkhouda N, Mason RJ, Towfigh S, Gevorgyan A, Essani R. Ann Surg. 2005 Sep;242(3):439-48; discussion 448-50. Division of Emergency Non-Trauma Surgery, University of Southern California, Keck School of Medicine, Los Angeles, CA 90033, USA. Nkatkhouda@surgery.usc.edu ANTECEDENTES. Se pretende comparar la apendicectomía laparoscópica con la abierta en cuanto a seguridad y beneficios para el paciente, en un ensayo prospectivo aleatorizado doble ciego. PACIENTES Y MÉTODO. Se analizaron 247 pacientes sometidos a apendicectomía laparoscópica o abierta. En todos los casos se aplicó el mismo apósito quirúrgico estándar, para hacer el estudio ciego para los pacientes y para los investigadores que recogieron los datos. Las intervenciones fueron llevadas a cabo de forma estandarizada por cuatro cirujanos. El objetivo principal fueron las complicaciones postoperatorias. Objetivos secundarios fueron el dolor, la actividad, el reinicio de la dieta oral y la estancia postoperatoria. RESULTADOS. No hubo mortalidad. La incidencia global de complicaciones fue similar en ambos grupos (18.5% versus 17% en el grupo laparoscópico y abierto, respectivamente), pero algunas complicaciones precoces en el grupo laparoscópico requirieron reintervención. El tiempo de intervención fue significativamente más largo en el grupo laparoscópico(80 minutos versus 60 minutos; P = 0.000), mientras que no hubo diferencias en cuanto al dolor y necesidad de analgesia, reinicio de dieta oral, estancia o actividad física. A las dos semanas, no había diferencia en cuanto a la actividad o dolor, pero la salud física y la evaluación general de calidad de vida del cuestionario corto 36 (SF36) era significativamente mejor para el grupo laparoscópico. La apendicectomía en los casos agudos o complicados (perforadas y gangrenosas) tuvo la misma incidencia de complicaciones, independientemente de la técnica (P = 0.181). CONCLUSIONES. A diferencia de otros procedimientos minimamente invasivos, la apendicectomía laparoscópica no ofrece ventajas significativas sobre la técnica abierta en ninguno de los parámetros estudiados excepto la calidad de vida a las dos semanas. Además se tarda más en llevarla a cabo. La elección de la vía de abordaje se basará en las preferencias del cirujano o del paciente. Ann Surg. 2005 Sep;242(3):392-9; discussion 399-402. Department of Thoracic and Cardiovascular Surgery, the University of Texas MD Anderson Cancer Center, Houston, TX 77230, USA. OBJETIVO. Valorar las consecuencias de las fistulas intratorácicas tras esofaguectomía de 1970 a 2004 para evaluar el impacto de la evolución en las técnicas quirúrgicas y perioperatorias en la mortalidad asociada a las fístulas (LAM). ANTECEDENTES. Una fistula intratorácica tras esofaguectomía se ha considerado siempre como una complicación catastrófica, con una mortalidad asociada de hasta el 71%. MÉTODO. Se llevó a cabo una revisión retrospectiva de todas las esofaguectomías por cancer entre 1970 y 2004 (n = 1223). Los resultados analizados en caso de anastomosis intratorácicas (n = 621) fueron divididos en dos etapas: histórica 1970-1986 (n = 145) y moderna 1987-2004 (n = 476). RESULTADOS. No hubo diferencia en la incidencia de fístula entre los dos intervalos de tiempo (4.8% versus 6.3%, P = 0.5). Pese a un incremento significativo en el uso de radioterapia preoperatoria (1% versus 42%, P < 0.001), la mortalidad global descendió del 11% al 2.5% (P < 0.001). La mortalidad asociada a fístulas (LAM) se redujo de forma marcada del 43% al 3.3% (P = 0.016). Los factores asociados a LAM incluían la ausencia de uso de nutrición enteral (HR 13.22, CI 1.8-96.8) y el intervalo de tiempo en que se realizó la cirugía (HR 18.3, 1.9-180). Otras diferencias incluían un aumento en la proporción de reintervenciones exitosas para el control de las fístulas (11/30 versus 0/7, P = 0.08) y el empleo de flaps musculares de refuerzo (7/11). En la era moderna, la mortalidad perioperatoria no fue significativamente diferente entre los pacientes con y sin fístulas (3.3% versus 2.5%, P = 0.55), ni tampoco su supervivencia a largo plazo (P = 0.16). CONCLUSIONES. El manejo quirúrgico moderno de las fistulas intratorácicas no aumenta la mortalidad y no influye en la supervivencia de los pacientes a largo plazo. Ann Surg. 2005 Sep;242(3):344-8; discussion 348-52. VA Salt Lake City Health Care System, University of Utah Health Sciences Center, Salt Lake City, UT 84148, USA. leigh.neumayer@hsc.utah.edu OBJETIVO. Examinar la influencia de la edad del cirujano y otros factores en la eficacia de la reparación herniaria inguinal laparoscópica o abierta. ANTECEDENTES. En un ensayo clínico aleatorizado y multicéntrico comparando herniorrafias abiertas y laparoscópicas, llevado a cabo en los hospitales de Veteranos (CSP 456), publicado previamente, encontramos diferencias significativas en la incidencia de recidiva (RR) para el procedimiento laparoscópico como resultado de la experiencia del cirujano. También encontramos diferencias significativas en la RR para el procedimiento abierto relacionada con el año de residencia del cirujano (PGY). MÉTODO. Analizamos los datos de 1629 herniorrafias unilaterales laparoscópicas y abiertas, de CSP 456 (n = 1629). Se consideraron factores predictivos independientes de recidiva los siguientes: experiencia del cirujano (experimentado, 250 procedimientos o más; no experimentado menos de 250), edad del cirujano, año de formación del residente y el tiempo de intervención. RESULTADOS. La edad se dicotomizó en mayor o igual de 45 años y menor. La inexperiencia del cirujano y la edad mayor o igual a 45 años fueron factores predictivos de recurrencia significativos para la hernioplastia laparoscópica. La posibilidad de recurrencia para un cirujano inexperto de 45 años o más fue de 1.72 veces más que la de un cirujano joven no experimentado. Para las reparaciones abiertas, aunque la edad del cirujano y el tiempo de intervención parecían relacionarse con la recurrencia, solo para un año de residencia inferior al tercero este era un factor independiente predictivo significativo. CONCLUSION. El análisis demuestra que una edad del cirujano de 45 años o más, combinada con inexperiencia en hernioplastias laparoscópicas, aumenta el riesgo de recidiva. Prevalence of male and female sexual dysfunction is high following surgery for rectal cancer. Ann Surg. 2005 Aug;242(2):212-23. Department of Surgery, Mount Sinai Hospital, Toronto, Ontario, Canada. OBJETIVO. Medir la función sexual y la calidad de vida (QOL) tras el tratamiento del cáncer rectal. ANTECEDENTES. Los estudios existentes sobre función sexual tras el tratamiento del cáncer rectal se han centrado en los varones y no han utilizado instrumentos validados. MÉTODO. A los pacientes sometidos a cirugía curativa de cáncer rectal de 1980 a 2003 se les proporcionó un cuestionario que incluía el Indice de función sexual femenina (FSFI) o el Indice internacional de función eréctil (IIEF), y el EORTC QLQ-C30/CR-38. Se utilizó regresión logística múltiple para relacionar los factores clínicos con los resultados. RESULTADOS. 81 mujeres (81.0%) y 99 hombres (80.5%) completaron el cuestionario; el 32% de las mujeres y el 50% de los hombres eran sexualmente activos, comparado con el 61% y el 91% preoperatoriamente (P < 0.04); el 29% de las mujeres y el 45% de los hombres afirmaban que "la cirugía empeoró su vida sexual". Las puntuaciones medias (DS) de FSFI e IIEF fueron 17.5 (11.9) y 29.3 (22.8). Problemas sexuales específicos en la mujer fueron libido 41%, prolegómenos 29%, lubricación 56%, orgasmo 35%, y dispareunia 46%, y en los hombres libido 47%, impotencia 32%, impotencia parcial 52%, orgasmo 41%, y eyaculación 43%. En ambos sexos se informaba de una percepción corporal negativa. Los pacientes raras veces recordaban haber sido informados de riesgos sexuales preoperatoriamente y raras veces fueron tratados por estas disfunciones. La edad (P < 0.001), el procedimiento quirúrgico (P = 0.003), y la actividad sexual preoperatoria (P = 0.001) se asociaban de forma independiente con la actividad sexual tras la intervención. El sexo (masculino, P = 0.014), el procedimiento quirúrgico (P = 0.005), y la radioterapia (P = 0.0001) se asociaban de forma independiente con el resultado "la cirugía empeoró la vida sexual." Las puntuaciones globales de QOL fueron altas. CONCLUSIONES. Los problemas sexuales tras la cirugía del cancer rectal son frecuentes, multifactoriales, inadecuadamente abordados con los pacientes y no tratados. La disfunción sexual debería plantearse a los pacientes con cáncer rectal, y debería incrementarse el esfuerzo para prevenirla y tratarla. Racial disparity in surgical complications in New York State. Ann Surg. 2005 Aug;242(2):151-5. Department of Family Medicine, University of Rochester School of Medicine & Dentistry, Rochester, NY, USA. Kevin_Fiscella@URMC.rochester.edu OBJETIVO. Analizar la relación entre raza y complicaciones quirúrgicas. ANTECEDENTES. Se ha informado que los pacientes de raza negra tienen mayor incidencia de complicaciones quirúrgicas que los de raza blanca, pero las razones para ello no se conocen. MÉTODO. Se analizó el efecto de la raza negra sobre el riesgo de aparición de cualquier complicación quirúrgica (según los indicadores de la Agencia de Investigación Sanitaria y Calidad de la Salud del Paciente) utilizando los datos de las altas del Hospital del estado de New York (NYS) del 1998 al 2000. Se analizaron las siguientes variables: 1) edad y sexo, 2) morbilidad y estancia hospitalaria, 3) factores sociales individuales, 4) características del hospital, y 5) factores ecológicos (región del estado, porcentaje de altas anuales de pacientes negros y media de ingresos). RESULTADOS. Tras el ajuste para edad y sexo, resultó que los pacientes negros tenían un 65% más de probabilidad de complicaciones quirúrgicas. Un ajuste posterior para comorbilidad y estancia hospitalaria redujo esta probabilidad sustancialmente al 1.18. El ajuste adicional teniendo en cuenta las características del hospital esencialmente eliminó el riesgo. Un ajuste final teniendo en cuenta las variables ecológicas del hospital redujo la probabilidad al 1.0. CONCLUSIONES. La frecuencia más alta de complicaciones quirúrgicas en los pacientes negros en los hospitales del estado de NY se explican por diferencias en la comorbilidad de esta población y los hospitales donde tales diferencias se producen. Evaluation of the learning curve in laparoscopic colorectal surgery: comparison of right-sided and left-sided resections. Ann Surg. 2005 Jul;242(1):83-91. Department of Colorectal Surgery and the Minimally Invasive Surgery Center, Cleveland Clinic Foundation, Cleveland, OH, USA. OBJETIVO. Realizar un análisis multidimensional de la curva de aprendizaje en cirugía mayor del colon y recto asistida por laparoscopia y comparar resultados entre las resecciones del lado derecho y las del lado izquierdo. ANTECEDENTES. Se sabe que la curva de aprendizaje de la laparoscopia varía según los cirujanos, puede estar influida por la selección de pacientes y la complejidad de las intervenciones, y requiere un ajuste case-mix apropiado. MÉTODO. Estudio descriptivo en un centro utilizando datos clínicos de 900 pacientes sometidos a cirugía laparoscópica entre noviembre de 1991 y abril de 2003. Las variables medidas incluyeron tiempo de intervención, incidencia de conversión (CR), e incidencia de reingreso y complicaciones postoperatorias. Se utilizó el análisis logístico de regresión multifactorial para identificar los factores asociados al paciente, al cirujano y al procedimiento relacionados con la conversión de cirugía laparoscópica en abierta. Se aplicó un modelo estadístico ajustado para evaluar la curva de aprendizaje de las resecciones derechas e izquierdas. RESULTADOS. La frecuencia de conversión de la resección de colon derecha fue del 8.1% (n = 457) comparada con el 15.3% para las resecciones izquierdas (n = 443). Factores predictores de conversion independientes fueron el índice de masa corporal (odds ratio [OR] = 1.07), grado de ASA (OR = 1.63), tipo de resección (izquierda colorrectal versus derecha, OR = 1.5), presencia de absceso intraabdominal (OR = 5.0) o fístula entérica (OR = 4.6), y la experiencia del cirujano (OR 0.9 por cada 10 casos intervenidos). El análisis de la curva de aprendizaje demostró ser de 55 casos para las resecciones del lado derecho versus 62 casos para las resecciones izquierdas. El tiempo de intervención medio disminuía con la experiencia (P<0.001). La frecuencia de reingreso y la incidencia de complicaciones postoperatorias no varió en la serie y no era dependiente de la experiencia quirúrgica. CONCLUSIONES. La incidencia de conversion en la colectomía laparoscópica depende de multiples factores que requieren un ajuste apropiado incluyendo la curva de aprendizaje (experiencia quirúrgica) de cada cirujano. Barrett esophagus: risk factors for progression to dysplasia and adenocarcinoma.
When fundoplication fails: redo?
Ann Surg. 2005 May;241(5):786-92; discussion 793-5. Department of Surgery, The Johns Hopkins Medical Institutions, Baltimore, Maryland, USA. Establishment of the world's first telerobotic remote surgical service: for provision of advanced laparoscopic surgery in a rural community. Ann Surg. 2005 Mar;241(3):460-4. Centre for Minimal Access Surgery, St. Joseph's Healthcare, McMaster University, Hamilton, Ontario, Canada. anvari@mcmaster.ca OBJETIVO. Establecer un enlace quirúrgico telerrobótico entre un hospital docente y un hospital rural para ayudar a los cirujanos rurales a realizar una variedad de procedimientos laparoscópicos avanzados. ANTECEDENTES. Dicho enlace se realizó entre St. Joseph's Hospital en Hamilton y North Bay General Hospital, 400 km al norte de Hamilton el 28 de febrero de 2003. El enlace utiliza una red IP-VPN (15 Mbps deancho de banda) disponible comercialmente para conectar la consola robótica en Hamilton con un robot Zeus-TS de tres brazos en North Bay. RESULTADOS. Hasta la fecha, se han realizado 21 intervenciones laparoscópicas telerrobóticas entre North Bay y Hamilton, incluyendo 13 fundoplicaturas, 3 resecciones de sigma, 2 hemicolectomías derechas, 1 resección anterior y 2 reparaciones de hernia inguinal. No ha habido complicaciones intraoperatorias importantes ni conversiones. La estancia media hospitalaria ha sido equivalente a la estancia media de la cirugía laparoscópica en la institución terciaria. CONCLUSIONES. La cirugía telerrobótica remota ya se está utilizando, proporcionando procedimientos laparoscópicos de alta calidad a pacientes de una comunidad rural y proporcionando un alto grado de colaboración entre los cirujanos de los hospitales docentes y los de los hospitales rurales. La mejoría de la robótica y la tecnología de las telecomunicaciones ampliará la aplicación de estas posibilidades en un futuro próximo. Predictors of surgery resident satisfaction with teaching by attendings: a national survey. Ann Surg. 2005 Feb;241(2):373-80. RAND, Santa Monica, California, USA. OBJETIVO. Identificar qué factores predicen la satisfacción de los residentes de cirugía de cuarto y quinto años con respecto a la calidad de la docencia que reciben. ANTECEDENTES. Con los cambios que se están produciendo en la formación de los residents de cirugía, se convierte en clave para los educadores la cuestión de si todavía es posible formar cirujanos excelentes. Se están desarrollando técnicas innovadoras (como la realidad virtual computerizada) que sustituyen parcialmente los métodos de formación convencionales. Sin embargo, un aspecto de la formación que no puede ser fácilmente sustituido es la interacción facultativo-residente. Este estudio investiga la percepción de los residentes sobre la calidad de los facultativos y los factores asociados con esta interacción para identificar factores predictivos de satisfacción educacional de los residentes. MÉTODO. Se llevó a cabo una encuesta nacional a residentes quirúrgicos de cuarto y quinto años en 125 centros con programas de formación de Cirugía General. La encuesta contenía 67 preguntas sobre características demográficas, hospitalarias y del servicio, así como factores sobre asistencia, formación y relacionados con los casos clínicos atendidos. Se aplicó análisis univariable para describir las características de la muestra y análisis multivariable para evaluar los factores asociados con la satisfacción de los residentes con su formación. RESULTADOS. Respondieron un 61.5% (n = 756) de los residentes encuestados. La edad media era de 32 años; la mayoría eran varones (79%), de raza blanza (72%), y casados (69%); el 42% tenían hijos. El 95% de los encuestados se habían graduado en facultades USA. De 20 factores potencialmente mutables, 6 variables tenían asociación positiva con la satisfacción de los residentes y 7 tenían asociación negativa. Los factores positivos incluían el hecho de ser el cirujano en intervenciones de cirugía mayor, la cita frecuente de literatura basada en la evidencia por el facultativo, los cirujanos que realizaban presentaciones espontáneas o no planeadas, la asistencia continuada a los pacientes, la formación clínica orientada a alcanzar el grado de jefe de residentes y la toma de decisiones conjunta con el facultativo. Entre los 7 factores negativos estaban el exceso de supervisión durante la cirugía, con tantas interrupciones que la formación es ineficaz, y los facultativos con mucha prisa en terminar la visita clínica. CONCLUSION. Este estudio identifica varios factores asociados con la satisfacción de los residentes con su formación. Ofrece la perspectiva de los discentes (ie, residentes) y, demuestra los factores modificables que los facultativos (y los departamentos) pueden tener en cuenta para mejorar la formación quirúrgica de los residentes y su satisfacción. Mejorar esta satisfacción puede contribuir a formarlos mejor. Ann Surg. 2005 Feb;241(2):256-61. OBJETIVO. Determinar si el aumento de bioactividad de óxido nítrico por inclusión de nitrito etílico (ENO) en la mezcla de insuflación puede disminuir la alteración de la perfusión esplácnica provocada por el neumoperitoneo. ANTECEDENTES. La perfusión sanguínea visceral se reduce durante el neumoperitoneo y puede contribuir a la aparición de morbimortalidad asociada a la laparoscopia. Intentos previos de controlar tales descensos de perfusión han sido ineficaces. MÉTODO. Se colocaron sondas Laser-Doppler de medición de flujo en el hígado y el riñón derecho de cerdos anestesiados. Tras un período de registro basal, los animales fueron insuflados hasta una presión intraperitoneal final de 15 mm Hg. El grupo 1 recibió CO2 (práctica habitual), mientras que el grupo 2 recibió CO2 más 100 ppm de ENO. La insuflación se mantuvo durante 60 minutos y luego el abdomen se desufló manualmente; la monitorización se mantuvo otros 60 minutos. RESULTADOS. La insuflación de CO2 (n = 5) redujo a la mitad el flujo hepático, que se mantuvo a este nivel durante todo el período postinsuflación. La mezcla de CO2 con 100 ppm de ENO (n = 6) atenuó tanto el descenso agudo de flujo como el prolongado. El análisis estadístico demostró que, de media, el flujo sanguíneo hepático fue 14.3 U/min más alto en los cerdos insuflados con ENO comparados con los cerdos del grupo CO2 (P = 0.0454). En cambio, el flujo renal no se vió alterado de forma significativa (P = 0.6215). CONCLUSION. Los datos indican que el ENO puede atenuar de forma eficaz la disminución de flujo sanguíneo inducida por en neumoperitoneo en la cavidad peritoneal. Estos resultados sugieren un nuevo método terapéutico para regular los cambios hemodinámicos durante los procedimientos laparoscópicos. Ann Surg. 2005 Feb;241(2):219-26. Department of Surgery, University of California, Irvine, Medical Center, Orange, CA 92868, USA. ninhn@uci.edu OBJETIVO. Revisar los efectos del neumoperitoneo con dióxido de carbono (CO2) en el obeso mórbido. ANTECEDENTES. El número de intervenciones bariátricas laparoscópicas realizadas en USA ha aumentado de forma dramática durante los últimos años. La cirugía bariátrica laparoscópica requiere insuflación abdominal con CO2 y un aumento de la presión intraabdominal hasta 15 mm Hg. Muchos estudios han demostrado las consecuencias adversas del neumoperitoneo; sin embargo, pocos se han centrado en sus consecuencias en el obeso mórbido. MÉTODO. Se realizó una búsqueda en MEDLINE de 1994 a 2003 utilizando las palabras clave “morbid obesity”, “laparoscopy”, “bariatric surgery”, “pneumoperitoneum”, y “gastric bypass”. Se revisaron los artículos que evaluaban los efectos fisiológicos del neumoperitoneo en pacientes obesos mórbidos sometidos a laparoscopia. Las alteraciones examinadas incluían balance ácido-base, hemodinámicas, flujo venoso femoral y función hepática, renal y cardiorrespiratoria. RESULTADOS. De forma fisiológica, los pacientes obesos mórbidos tienen una presión intraabdominal 2 o 3 veces más alta que los pacientes no obesos. Las consecuencias adversas del neumoperitoneo en los obesos mórbidos son similares a las observadas en el resto de los pacientes. La laparoscopia en los obesos puede conducir a absorción sistémica del CO2 y aumento de los requerimientos de eliminación de CO2. La presión intraabdominal aumentada aumenta la estasis venosa, reduce el flujo venoso portal intraoperatorio, disminuye la diuresis intraoperatoria, disminuye la complianza respiratoria, aumenta la presión de la vía aérea y altera la función cardíaca. El manejo intraoperatorio para minimizar los efectos adversos incluye ajustes ventilatorios apropiados para evitar la hipercapnia y la acidosis, el uso de compresión secuencial para minimizar la estasis venosa, y optimizar el volumen intravascular para minimizar los efectos de la presión intraabdominal aumentada sobre la función renal y cardíaca. CONCLUSIONES. Los pacientes obesos mórbidos sometidos a cirugía laparoscópica bariátrica están en riesgo de complicaciones intraoperatorias debidas al uso de neumoperitoneo con CO2. Los cirujanos que realizan cirugía bariátrica laparoscópica deben conocer los efectos del neumoperitoneo con CO2 en el obeso mórbido y hacer los cambios intraoperatorios necesarios para minimizar los cambios adversos.
Assessment of psychomotor skills acquisition during laparoscopic cholecystectomy courses. Am J Surg. 2005 Sep;190(3):507-11. Department of Surgical Oncology and Technology, St. Mary's Hospital, Imperial College London, London, UK. j.hance@imperial.ac.jp
Why are women deterred from general surgery training? Am J Surg. 2005 Jul;190(1):141-6. Department of Surgery, University of Manitoba, Winnipeg, Manitoba, Canada R3A 1R9. j.park@utoronto.ca
COMENTARIO. Desgraciadamente en España no son solo las mujeres las que no quieren hacer la residencia de Cirugía. Y sin embargo este hecho no genera mucha literatura en nuestro país. ¿Le preocupa a alguien la absoluta falta de afición a la cirugía que existe ahora entre nuestros estudiantes? Formal training in advanced surgical technologies enhances the surgical residency. Am J Surg. 2005 Aug;190(2):244-8. Department of Surgery, Division of Surgical Oncology, University of Louisville, J. Graham Brown Cancer Center, 315 E. Broadway, #313, Louisville, KY 40202, USA. Robert.Martin@louisville.edu INTRODUCCIÓN. Los cirujanos hemos aprendido a utilizar instrumentos cada vez más adecuados para el cuidado de los pacientes. El gran avance de la tecnología quirúrgica ha sido uno de los mayores avances de la medicina moderna y hoy en día representa la forma estandarizada de aplicar la cirugía. El objetivo de este trabajo es examinar los cambios en las tecnologías quirúrgicas que se han producido en los últimos 15 años, evaluarlos y presentar los resultados de una rotación estructurada por tecnologías quirúrgicas avanzadas llevada a cabo en la Universidad de Louisville, Departmento deCirugía. MÉTODO. Se enviaron cuestionarios a 36 cirujanos que habían completado la residencia realizando la rotación de tecnologías quirúrgicas avanzadas para evaluar el éxito de su formación. RESULTADOS. Desde su llegada en 1998 hasta 2004, los residentes realizaron un total de 1097 procedimientos, o una media de 35 casos al mes. Gran parte de las intervenciones fueron de laparoscopia avanzada, incluyendo técnicas antirreflujo (Nissen), colocación de bandas gástricas, bypass gástricos, esplenectomías, resecciones de colon y de intestino delgado, nefrectomía de donante y ablaciones hepáticas. Del mismo modo, un análisis de los dos procedimientos que se consideraban avanzados a finales de los 90 (biopsia de ganglio centinela y procedimientos endovasculares) demuestra que el número de estos casos realizados durante esta rotación ha caído durante los dos últimos años. La impresión global sobre esta rotación para estos cirujanos fue que era “integral” o “esencial” para el 70% y “útil” para el 20%. CONCLUSION. Los rápidos avances que estamos viviendo en ciencia, en sistemas y en tecnología de la información proporcionan muchas posibilidades nuevas a la formación quirúrgica, que sigue siendo responsabilidad de los departamentos de cirugía. Los cambios culturales en cirugía incluyen una aproximación a las tecnologías quirúrgicas, con especial atención a la cirugía geriátrica y a la evaluación de resultados. La curva de aprendizaje de cualquiera de estos nuevos procedimientos es inevitablemente larga, y la formación tradicional de los residentes se basa con demasiada frecuencia en procedimientos convencionales y rutinarios. En estos tiempos es fundamental que los residentes de cirugía lleven a cabo una rotación formal en tecnologías quirúrgicas avanzadas. Participants' opinions of laparoscopic training devices after a basic laparoscopic training course. Department of Surgery, University of Tennessee Health Science Center, 956 Court Ave., Room G210, Memphis, TN 38163, USA. amadan@utmem.edu ANTECEDENTES. Las habilidades laparoscópicas básicas se aprenden y se practican mejor inicialmente en entornos inanimados. Se utilizan para ello diversos artilugios que van desde simples cajas de entrenamiento hasta sofisticados entrenadores de realidad virtual. En este trabajo se comparan los resultados de diversos métodos de entrenamiento en función de la opinión de los que los utilizan. MÉTODO. Los alumnos fueron estudiantes de medicina voluntarios. Todos realizaron una sesión de laparoscopia en un laboratorio con un modelo animal (cerdo). Luego fueron divididos en tres grupos: grupo A, entrenamiento con realidad virtual (MIST-VR); grupo B, un pelvitrainer inanimado (LTS 2000); y grupo C, ambos. Cada grupo recibió diez sesiones de entrenamiento con el elemento asignado. Tras completar las sesiones, todos los estudiantes volvieron al laboratorio con el modelo animal. Durante esta sesión, se recogieron las opiniones de los estudiantes sobre cada modelo de entrenamiento y las tareas específicas realizadas. RESULTADOS. No se encontró diferencia significativa entre los grupos A y B cuando se les preguntó si su modelo de entrenamiento había sido útil para adquirir habilidad, si era realista, si les había ayudado en la cirugía en el animal y si era interesante. Cuando se plantearon las mismas preguntas al grupo C, tampoco hubo diferencias significativas entre ambos modelos de entrenamiento excepto que el 47% de los alumnos pensaba que el MIST-VR no era realista mientras que el 0% pensaba que el LTS 2000 no era realista (P <.003). El nivel de dificultad de cada tarea se correlacionaba con cuanto ayudaba esa tarea específica a desarrollar las habilidades en cada modelo de entrenamiento (P <.0001). En el grupo C, el 89% de los participantes pensaba que el LTS 2000 era más útil que el MIST-VR y el 56% pensaba que el LTS 2000 era más interesante que el MIST-VR. Además, el 83% de los estudiantes del grupo C eligió el LTS 2000 cuando se les pidió que eligieran un modelo de entrenamiento. CONCLUSIONES. Aunque los entrenadores de realidad virtual pueden tener algunas ventajas, la mayoría de los participantes prefirieron los pelvitrainers, considerando que son más útiles, más interesantes, y que deberían ser la elección en caso de solo disponer de uno de los dos procedimientos. Gender differences in the self-assessment of surgical residents. Am J Surg. 2005 Jun;189(6):647-50. Department of Surgery, University of Michigan Medical School, 1500 E. Medical Center Dr., Ann Arbor, MI 48109, USA. rmintter@umich.edu
Initial use of a novel instrument to measure professionalism in surgical residents. Am J Surg. 2005 Apr;189(4):479-87. Department of Surgery, Division of Endocrine Surgery, 1500 E. Medical Center Dr., Taubman Center TC2920H, Ann Arbor, MI 48109-0331, USA. pgauger@umich.edu Los autores desarrollan un método para medir la profesionalidad en diferentes aspectos específicos y lo aplican a residentes de cirugía. MÉTODO. La profesionalidad se subdividió en 15 aspectos diferentes. Se determinaron descriptores de comportamiento para los extremos y para algunos puntos intermedios seleccionados. Se evidenció que los residentes podían “ir demasiado lejos” en algunos comportamientos profesionales. Por lo tanto, aunque se estableció una escala ordinal continua de 7 puntos, una puntuación de 7 no era necesariamente la ideal. RESULTADOS. El instrumento fue aplicado por los facultativos para evaluar a los residentes y también por los propios residentes en autoevaluación. En valores ordinales, la media (SD) de las puntuaciones de todos los aspectos en la evaluación de los facultativos fue de 4.95 (0.38) mientras que la media de las autoevaluaciones fue 4.95 (0.39). La confianza del método fue alta (coeficiente alfa 0.85). CONCLUSION. Este instrumento es útil para medir comportamientos profesionales durante la residencia de cirugía. Deberá utilizarse en más ocasiones para establecer realmente su validez. Laparoscopic and thoracoscopic approaches for the treatment of hepatocellular carcinoma. Am J Surg. 2005 Apr;189(4):474-8. Department of Surgery, Division of Hepato-Biliary-Pancreatic Surgery, Tokyo Medical and Dental University, Yushima 1-5-45, Bunkyo-Ku, Tokyo, Japan 1138519. teraken.srg1@tmd.ac.jp
BRITISH JOURNAL OF SURGERY
Br J Surg. 2005 Sep;92(9):1085-91. Department of Surgery, Karolinska Hospital, Stockholm, Sweden.
Tolerance of uncertainty, extroversion, neuroticism and attitudes to randomized controlled trials among surgeons and physicians. Br J Surg. 2005 Oct;92(10):1293-7. Academic Unit of Surgery, University of Liverpool, Liverpool, UK.
Br J Surg. 2005 Sep;92(9):1150-4. University Department of Surgery, Royal Infirmary, Glasgow, UK. gcl395@clinmed.gla.ac.uk
Prospective nationwide analysis of laparoscopic versus Lichtenstein repair of inguinal hernia. Br J Surg. 2005 Oct;92(10):1277-81. Surgical Department L, Aarhus University Hospital, Aarhus, Denmark.
COMENTARIO. ¿Cuál puede ser la razón de este curioso resultado? En cualquier caso, en cierto modo viene a apoyar a los que desde hace tiempo no tenemos clara la indicación de la laparoscopia para la hernia inguinal, ya que una de las pocas indicaciones que nos podían parecer aceptables era precisamente la primaria bilateral, que sin embargo parece que se beneficia más de un procedimiento protésico abierto. Bladder and sexual function following resection for rectal cancer in a randomized clinical trial of laparoscopic versus open technique. Br J Surg. 2005 Sep;92(9):1124-32. Academic Unit of Surgery, St James's University Hospital, Leeds, UK. David.Jayne@leedsth.nhs.uk
Index for predicting mortality in elderly surgical patients. Br J Surg. 2005 Apr;92(4):487-92. Department of Surgery, King's Mill Hospital, Mansfield Road, Sutton-in-Ashfield NG17 4JL, UK.
Sex-based analysis of the outcome of laparoscopic cholecystectomy for acute cholecystitis. Br J Surg. 2005 Apr;92(4):463-6. Department of Surgery and Medical Research Centre, Ewha Women's University College of Medicine, Seoul, Korea. En el presente trabajo se correlacionaban el sexo, la severidad de la colecistitis aguda y los resultados de la colecistectomía laparoscópica. De 674 pacientes en los que se intentó llevar a cabo una colecistectomía laparoscópica, 348 tenían colecistitis crónica y 326 colecistitis aguda. Se revisaron retrospectivamente las historias clínicas del segundo grupo. RESULTADOS. La proporción de varones aumentaba significativamente con la severidad de la colecistitis: el 37.4% de los que tenían colecistitis crónica eran hombres, mientras que el 44.4% de los que tenían colecistitis aguda no complicada y el 57% de los que tenían colecistitis aguda complicada eran hombres (P = 0.001). El análisis multivariante demostró que la edad avanzada (odds ratio 2.24; P = 0.004) y el sexo masculino (odds ratio 1.76; P = 0.029) de forma independiente eran predictores de colecistitis aguda complicada. La incidencia de conversion a cirugía abierta fue del 6.4% en los hombres y del 5.9% en las mujeres (P = 0.843). La incidencia de complicaciones postoperatorias fue del 10.3% y 8.2% respectivamente (P = 0.528). CONCLUSION. El sexo masculino es un factor de riesgo de colecistitis aguda severa, pero los resultados tras la colecistectomía laparoscópica en los hombres no difieren significativamente de los resultados que se obtienen con las mujeres. Randomized clinical trial of laparoscopic versus open appendicectomy for confirmed appendicitis. Br J Surg. 2005 Mar;92(3):298-304. Department of Surgery, University Hospital of Malmo, 205 02 Malmo, Sweden. ann-cathrin.moberg@skane.se Los autores comparan la recuperación de los pacientes tras apendicectomía laparoscópica (LA) y abierta (OA) para apendicitis confirmada, siendo ambas técnicas llevadas a cabo por cirujanos experimentados en un entorno docente (hospital universitario en Malmo, Suecia). 173 pacientes con apendicitis confirmada laparoscópicamente y adecuados para LA se aleatorizaron de forma prospectiva para realizar LA o OA de forma ciega. El objetivo principal fue el tiempo hasta la recuperación total. Objetivos secundarios fueron el tiempo de intervención, complicaciones, la estancia hospitalaria y el estado funcional. RESULTADOS. No hubo diferencia significativa entre LA y OA en el tiempo hasta la recuperación total (9 y 11 días respectivamente; P = 0.225). El tiempo de intervención fue de 55 min en el grupo LA y de 60 min en el grupo OA (P = 0.416). La incidencia de complicaciones fue del 8.6% y 11.0% respectivamente (P = 0.696), y la estancia hospitalaria media fue de dos días en ambos grupos (P = 0.192). La siruación functional fue significativamente mejor en el grupo LA 7-10 días después de la intervención (P = 0.045). CONCLUSION. No hubo diferencia en el tiempo necesario para la recuperación total tras LA y OA en pacientes con apendicitis confirmada. Se produjo una tendencia hacia la mejoría de la actividad física tras el procedimiento laparoscópico. Randomized clinical trial of open versus laparoscopic cholecystectomy in the treatment of acute cholecystitis. Br J Surg. 2005 Jan;92(1):44-9. Department of Surgery, Sahlgrenska University Hospital, Gothenburg, Sweden.
RESULTADOS. Ambos grupos fueron similares en cuanto a características demográficas y clínicas. No hubo diferencias significativas en cuanto a incidencia de complicaciones postoperatorias ni escala de dolor en el momento del alta. En ocho casos se convirtió la cirugía laparoscópica a abierta. El tiempo medio de intervención fue de 90 min (rango 30-155) y 80 (rango 50-170) min en el grupo laparoscópico y abierto respectivamente (P = 0.040). El coste médico directo fue equivalente en los dos grupos. Aunque la estancia postoperatoria media fue de 2 días en cada grupo, fue significativamente más corta en el grupo laparoscópico (P = 0.011). CONCLUSION. La colecistectomía por colecistitis aguda puede realizarse por vía laparoscópica o abierta sin ninguna diferencia clínica relevante en el postoperatorio. Ambas técnicas ofrecen baja morbilidad y rápida recuperación postoperatoria.
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