FORMACIÓN
UNIVERSITARIA EN CIRUGIA MíNIMAMENTE INVASIVA: Cursos UCM 1993-2002
Ortiz Oshiro E, De Diego Carmona JA, Álvarez Fdez-Represa JA.
Cirugía General y del Aparato Digestivo I. Hospital Clínico
San Carlos. Madrid.
Los autores dirigen y realizan un Título Propio de la UCM que
forma a diversos especialistas en cirugía endoscópica desde
1993. La experiencia en formación obtenida de estos cursos se suma
a la información recibida de los alumnos a través de encuestas
realizadas al principio y al final de cada curso.
En este trabajo se presentan algunos aspectos de dicha experiencia, a
la luz de los cambios que la introducción de la cirugía
endoscópica ha producido en la forma tradicional de enseñar
la Cirugía.
INTRODUCCIÓN
Nuestro interés por la formación en cirugía laparoscópica
comenzó casi en el momento en que empezamos a realizar procedimientos
por este abordaje, en 1990. El entorno universitario de nuestro Hospital
proporcionaba las mejores condiciones para poder organizar y desarrollar
cursos de formación que cumplieran los más altos niveles
de calidad. Desde 1993 hemos formado residentes y especialistas en Cirugía
General y del Aparato Digestivo, Ginecología y Obstetricia, Urología,
Cirugía Pediátrica y otras especialidades quirúrgicas,
en cursos de un año académico avalados por la Universidad
Complutense de Madrid (Fig.1).
• 1993-94. Título Propio de Experto en Cirugía Laparoscópica
• 1994-95. Título Propio de Experto en Cirugía Laparoscópica
• 1995-96. Título Propio de Experto en Cirugía Laparoscópica
• 1996-97. Título Propio de Experto en Cirugía Laparoscópica
• 1997-98. Título Propio de Experto en Cirugía Mínimamente
Invasiva
• 1998-99. Título Propio de Experto en Cirugía Mínimamente
Invasiva
• 1999-00. Título Propio de Experto en Cirugía Mínimamente
Invasiva
• 2000-01. Título Propio de Experto en Gestión y Uso
de Tecnologías
Minimamente Invasivas en Cirugía
• 2001-02. Título Propio de Experto en Gestión y Uso
de Tecnologías
Minimamente Invasivas en Cirugía
_____________________________________________________________Fig.1
Ahora estamos a punto de comenzar el décimo curso. Durante estos
nueve años hemos intentado transmitir a nuestros alumnos nuestros
conocimientos y experiencia (y la de numerosos expertos invitados) en
cirugía endoscópica a través de clases teóricas,
entrenamiento de laboratorio en animales de experimentación y formación
clínica en el quirófano. Este proceso de aprendizaje ha
sido recíproco, y también nosotros hemos aprendido mucho
de los participantes de los distintos cursos. La experiencia en formación
progresivamente adquirida ha sido comunicada en diversas reuniones científicas
nacionales e internacionales a los largo de los años (Fig.2).
• Junio 1994. IV World Congress of Endoscopic Surgery. Kyoto (Japón)
• Septiembre 1994. 2nd International Congress of the EAES. Madrid
• Agosto 1995. 36th World Congress of Surgery of the ISS/SIC. Lisboa
(Portugal)
• Agosto 1997. 37th World Congress of Surgery of the ISS/SIC. Acapulco
(Méjico)
• Abril 1999. 34th Congress of the European Society for Surgical
Research. Berna (Suiza)
• Febrero 2001. XX Curso de Actualización en Cirugía:
Cirugía Laparoscópica VIII. Sevilla
_____________________________________________________________Fig.2
ELEMENTOS DIFERENCIALES DEL ABORDAJE ENDOSCOPICO
Las peculiaridades de la cirugía endoscópica se extienden
a todos los elementos que intervienen en el acto quirúrgico: el
campo quirúrgico y el quirófano, el cirujano y el paciente.
1. El campo quirúrgico y el quirófano.
La necesidad de realizar un neumoperitoneo con dióxido de carbono
provoca consecuencias fisiopatológicas que implican un riesgo mayor
o menor para el paciente, dependiendo del nivel de presión intraabdominal
utilizado, del tiempo de exposición y del estado de salud previo.
Por otra parte, el campo quirúrgico en el abordaje endoscópico
está en una pantalla de TV, lo que supone un cambio importante
con respecto al abordaje abierto tradicional. Además, la cirugía
endoscópica requiere conocimientos técnicos específicos
sobre los aparatos y el instrumental.
2. El cirujano.
El cirujano que decide empezar a realizar procedimientos endoscópicos
tiene que "volver a aprender" cómo traducir la información
que le proporcionan sus sentidos (vista, tacto) y la forma de obtener
tal información. Tiene que cambiar la manera de realizar sus movimientos,
y algunas tareas sencillas (como hacer nudos) pueden llegar a resultarle
tan difíciles que algunos cirujanos intentan evitar el anudado
intracavitario, mediante la aplicación de diferentes artilugios
mecánicos o mediante el anudado externo.
3. El paciente.
Cuando un paciente acepta el abordaje endoscópico, espera obtener
los beneficios que se derivan del mismo, pero tiene que saber también
que hay ciertas posibles complicaciones que en muchos casos no tendría
que asumir si optara por el abordaje abierto. La información que
se proporciona a los pacientes en estos casos es extremadamente importante.
Además, el cirujano siempre debe informar de la posible conversión
a cirugía abierta durante la intervención, aunque el procedimiento
parezca simple y rutinario (1).
De todo lo antedicho se deduce que la práctica de la cirugía
endoscópica requiere de un período de adiestramiento que
comprende aprendizaje teórico, entrenamiento práctico y
formación clínica, ayudando a un cirujano experto o formando
parte de un equipo.
Sin embargo en nuestro país (como en muchos otros) existe desde
el principio un desequilibrio importante entre el número de procedimientos
laparoscópicos realizados (publicados o comunicados en reuniones
y congresos) y el número de cursos de formación existentes.
Veamos un ejemplo: en 1992, se comunicó la realización de
1.747 colecistectomías laparoscópicas en el Congreso y en
la Reunión de la Asociación Española de Cirujanos
(este número probablemente es inferior al real). En el mismo año
solo cinco cursos de formación fueron impartidos en cuatro ciudades
españolas (Badajoz, Barcelona, Málaga y Madrid); todos ellos
de 3 a 6 días de duración y solo cuatro de ellos incluyendo
sesiones prácticas (1).
REQUISITOS DE UN CURSO DE FORMACIÓN EN CIRUGIA ENDOSCÓPICA
De acuerdo con la Sociedad Americana de Cirujanos Gastrointestinales
Endoscopistas (SAGES), un curso de formación adecuado en esta disciplina
debe incluir un programa adecuado, profesores con experiencia y entrenamiento
intensivo en animales de laboratorio (2).
Nuestro curso se diseñó en 1992, con características
que lo hacían diferente del resto de los cursos existentes. Consideramos
que el tiempo nos obligaría a introducir cambios, de acuerdo con
los resultados y las opiniones de sus participantes. Tales opiniones se
obtienen mediante encuestas que se realizan al principio y al final de
cada curso. Sorprendentemente, hoy en día el curso mantiene su
diseño original debido a la aprobación de nuestros alumnos.
¿Cuales son esas características diferenciales?
1. Este curso dura un año académico.
2. Realizamos quince sesiones prácticas en animales experimentales
(cerdos) a lo largo del año. Tales sesiones son supervisadas, ya
que "la asistencia a cursos cortos que no proporcionen entrenamiento
supervisado no es un adecuada para el desarrollo de competencia…”
(3).
3. La supervisión de las sesiones prácticas es proporcionada
por cirujanos expertos en cirugía endoscópica que son también
expertos en formación. Esto es muy útil porque permite seguir
un programa extenso de técnicas endoscópicas que abarca
desde las más básicas hasta las más avanzadas, incluyendo
procedimientos de diferentes especialidades (colecistectomía, reparación
de hernia hiatal, reparación de hernia inguinal, nefrectomía,
salpinguectomía, colectomía, técnicas toracoscópicas
etc.). Además, la supervisión evita pérdidas de tiempo
y mejora el aprendizaje global, especialmente en lo que se refiere a manejo
del instrumental, exposición del campo quirúrgico y realización
de técnicas de sutura y anudado.
4. Aval universitario. Tras la realización del curso, los participantes
reciben un diploma universitario que certifica que han completado un proceso
de formación y aprendizaje de cirugía endoscópica.
Las características mencionadas han hecho que nuestro curso sea
aceptado y apoyado por gran parte de los profesionales quirúrgicos
españoles y esta puede ser la razón de dos hechos que nos
han sorprendido de la evolución del curso:
1- Inicialmente pensamos que el número de residentes participantes
en el curso descendería lógicamente a medida que las técnicas
endoscópicas fueran introducidas en los diferentes hospitales.
Sin embargo, hemos comprobado que el número de residentes ha aumentado
progresivamente (tanto de Cirugía General y del Aparato Digestivo
como de Ginecología y Obstetricia y Urología, entre otras
especialidades) a lo largo del tiempo. ¿Es posible que este hecho
traduzca una falta de formación adecuada en cirugía endoscópica
en los programas de la residencia en nuestros hospitales?
2- Existe otro aspecto digno de mención: nosotros somos cirujanos
generales, pero el curso recibe cada año más participantes
de otras especialidades quirúrgicas, sobre todo de Ginecología
y Obstetricia. Nuestra reflexión en este caso es que probablemente
no hay tanta diferencia entre las especialidades quirúrgicas cuando
se trata de adquirir entrenamiento en "cómo utilizar nuestras
manos". El abordaje laparoscópico representa así un
"lugar común", con peculiaridades que competen a todos
los cirujanos que lo practican, sea cual sea su especialidad.
FORMACIÓN EN CIRUGIA ENDOSCOPICA EN EL MUNDO
La necesidad de formar a los cirujanos en cirugía endoscópica
ha cambiado en gran medida los criterios tradicionales de la formación
en Cirugía. KA Forde, editor americano de la revista Surgical Endoscopy
-órgano oficial de las asociaciones europea y americana de Cirujanos
Endoscopistas (EAES y SAGES)-, se preguntaba en 1993 si la formación
quirúrgica estaba "fuera de control". En su editorial,
Forde hacía especial hincapié en tres aspectos importantes:
1. Necesitamos adquirir una formación adecuada, revisar críticamente
nuestro trabajo y aprender ayudando a otros cirujanos experimentados
2. Es importante que seamos prudentes
3. Debemos pensar en el futuro (4).
Las organizaciones supranacionales de cirugía endoscópica,
tanto la americana (SAGES) como la europea (EAES), han demostrado su interés
y su preocupación por la formación. En 1994 la EAES publicó
una encuesta realizada entre los cirujanos europeos sobre cirugía
laparoscópica. El 96% de ellos consideraba que los cursos de formación
son necesarios antes de aplicar este tipo de abordaje, y remarcaban la
importancia de los laboratorios de entrenamiento manual para adquirir
dicha formación (5).
ÚLTIMA REFLEXIÓN: ¿POR QUÉ ES TAN
IMPORTANTE LA FORMACIÓN EN CIRUGIA ENDOSCOPICA?
La formación en cirugía endoscópica es importante
para asegurar la calidad que, de acuerdo con Hunter, es "el mayor
reto al que se enfrenta el cirujano mínimamente invasivo durante
la próxima década"(6). Esto es lo que dicen los americanos.
Pero, ¿qué es la calidad? ¿Proviene la calidad sólo
de la "evidencia quirúrgica" de los estudios prospectivos
y aleatorizados. Seamos realistas. Es muy importante confirmar de la manera
más exacta posible las ventajas y los inconvenientes de cada nuevo
procedimiento quirúrgico, pero debemos aceptar también que
una adecuada evidencia quirúrgica puede proceder también
de la lenta y progresiva demostración de la eficacia de una técnica.
En la práctica quirúrgica hay un gran número de procedimientos
que el tiempo ha acabado por validar (7).
Después de poco más de una década, quizás
la cirugía endoscópica en Estados Unidos está suficientemente
integrada en la práctica y en los programas de formación
(8), pero esa no es nuestra situación en España. Pensamos
que todavía hay muchos hospitales donde la cirugía endoscópica
no está realmente introducida en la práctica rutinaria ni
en los programas de formación de los residentes, y muchos hospitales
donde la cirugía de urgencias no se beneficia de las ventajas del
abordaje endoscópico. Sospechamos que muchos residentes quirúrgicos
no reciben una formación adecuada en cirugía endoscópica.
Hoy en día, el número de cursos de formación en cirugía
endoscópica ha aumentado probablemente, pero pocos de ellos cumplen
requisitos de calidad.
CONCLUSIÓN
Se dice que "enseñar es el mejor modo de aprender".
Somos conscientes de que formar a nuestros colegas ha sido, y sigue siendo,
un paso muy importante en nuestra propia formación en cirugía
endoscópica. Este proceso no ha terminado: estamos a punto de comenzar
un nuevo curso en el que nuevas experiencias serán compartidas.
REFERENCIAS
1. Alvarez Fernández-Represa J, De Diego Carmona JA, Ortiz Oshiro
E, Mayol Martínez J. Formación del cirujano en cirugía
laparoscópica. Cirugía Española 2000;68(4):304-308.
2. Dent TL. Training, credentialling and evaluation in laparoscopic surgery.
Surg Clin North Am 1992;72(5):1003-1010.
3. SAGES. Granting of privileges for laparoscopic general surgery. The
Am J Surg 1991;161:324-325.
4. Forde KA. Endosurgical training methods: is it surgical training that
is out of control? Surg Endosc 1993;7(2):71.
5. Jackimovicz JJ. EAES recommendations for training in laparoscopic surgery.
Ann Chir Gynecol 1994;83(2):137-141.
6. Hunter JG. Minimally invasive surgery: the next frontier. World J Surg
1999;23:422-424.
7. Targarona EM, Trías M, Delgado F. Cirugía laparoscópica:
expectativas y realidades. Cirugía Española 2000;68:299-303.
8. TE Lobe. Ethical issues in endoscopic surgery. Surg Endosc 2002;16(7):1025-1026. |